sábado, 5 de septiembre de 2015
Comienza la segunda temporada en la página 47
Una vez finalizado el tiempo vacacional, nuestro blog comienza con su segunda temporada, lapagina47.blogspot.com vuelve con muchos más misterios, historias, ufología y leyendas ocultas, amigos, comienza la página 47...
sábado, 8 de agosto de 2015
El misterioso agujero oscuro en un cráter de Marte
La cámara a bordo de la Mars Reconnaissance Orbiter (MRO), una nave de la NASA en órbita alrededor del Planeta rojo, ha detectado un misterioso punto oscuro en un cráter situado en las laderas polvorientas del volcán Pavonis Mons. Al observarlo con más detalle, los científicos han encontrado una formación realmente inusual, según informa el equipo de la Universidad de Arizona encargado de estudiar las imágenes.
Ese punto oscuro resulta ser una «claraboya», una apertura a una caverna subterránea de unos 35 metros de diámetro. Las cavernas se forman a menudo en regiones volcánicas como esta cuando los flujos de lava se solidifican por arriba, pero continúan circulando por el interior. Estos ríos subterráneos de lava pueden llegar a drenarse por completo, dejando vacío el conducto por el que han fluido. Por la proyección de la sombra arrojada sobre el suelo del pozo, los científicos estiman que la profundidad del agujero es de unos 20 metros.
El origen del cráter en el que se enclava este pozo no se comprende bien aún. Se pueden ver áreas donde el material de las laderas se ha deslizado dentro del pozo, pero los investigadores no saben qué cantidad de material puede haberse colado a través del pozo dentro de la caverna subterránea.
El hallazgo en la superficie de Marte ha sido posible gracias a la agudeza de la cámara de la MRO, denominada Hirise (High Resolution Imaging Science Experiment) y de altísima resolución.
miércoles, 29 de julio de 2015
Extrañas ruinas isleñas de Nan Madol
En la micronesia, situado en las misteriosa isla del pacifico de Pohnpei o Panape, se encuentran las misteriosas ruinas de Nan Madol. En una angosta y frondosa selva junto a la costa sobre 92 islotes artificiales aparecen las ruinas de la civilización de uno de los grandes reyes de los mares del sur llena de misterio y leyenda
Las ruinas de Nan Madol se sitúan en Phonpei, están muy protegidas para conservarlas dado que son Lugar histórico pero por un módico precio se pueden visitar, Phonpei es considerado por muchos una isla secreta dado su difícil acceso, las complicaciones de llegar a ella y sobretodo por no ser muy reconocida como lugar de turismo.
Muchos que consideran esta isla como un destino secreto dado que gran parte de los pilotos no sabrían llegar ni han pisado su aeropuerto, esto se debe a que no es una isla muy reconocida, sin embargo es de una belleza inimaginable.
Las Ruinas
Nan Madol significa el lugar entre espacios donde nan significaría en y Madol espacio entre dos cosas o lapso entre una cosa y otra
Las Ruinas están situadas en 92 islotes artificiales, las estructuras de Nan Madol son de pura roca de basalto, unos 40000 bloques exactamente, algunas de estas piezas pesan 200 toneladas, el complejo mide un total de 60 hectáreas.
El conjunto de Nan Matol se extiende sobre un área de aproximadamente 1.400 metros de longitud, con un promedio de anchura de 500 metros. Ocupa, pues, una superficie de 700.000 m² (0’7 km²).
Nan Madol como podemos observar en el mapa esta dividido por secciones, cada una de estas secciones tenia un uso, casas para los trabajadores almacenes de comida talleres de canoas y herramienta, templos, los hogares de los sacerdotes y mandatarios, el templo del rey y dos islotes funerarios.
Las rocas de basalto y la construcción data del 1200 d.c por la dinastía Saudeleu, en la zona habían habitantes desde el año 200, este complejo terminaría abandonado dado que los Saudeleu llevaban recursos a Nan Madol mientras que las tribus que la conquistaron posteriormente pretendían generarlos hay cosa que debido el esfuerzo les hizo abandonar la ciudad y buscar un lugar mas prospero que la anteriormente abastecida ciudades de uno de los grandes reyes de los mares del sur.
Misterio
Los misterios que nos plantea Nan Madol de forma sencilla son los siguientes:
- Como llegaron allí los megalitos con los que se edifico Nan Madol
- Donde vivieron mientras los habitantes y de que vivían
- Por que construir Nan Madol en una jungla entre islas, cuando hay posiciones muchísimo mas cómodas y por que la ausencia de tantos detalles típicos de las ruinas
- ¿Encierra Nan Madol misterios mas oscuros?
Misterio 1
Las rocas de Basalto tenían que ser trasportadas al complejo de Islas de Nan Madol, estas rocas pesaban algunas 200 toneladas, así que su trasporte era realmente arduo, para colmo no se ha podido decir con exactitud de donde procede ese basalto y las minas de este material están situadas en las montañas y valles con un acceso aún mas difícil, también encontramos que a día de hoy el factor demográfico de la isla es de 30000 habitantes mas o menos cosa que limita la mano de obra muchísimo mas que los grandes templos de muchas otras civilizaciones.
Teorías
Por desgracia solo hay 2 una que no se puede mantener y la otra un poco mas curiosa
Teoría de la balsa de coco
Hay una teoría que dice que para trasportar las rocas se emplearon barcas de balsa de cocotero, tras hacer la prueba se ve que la balsa navega no bien en la espesor de esas aguas y cargada de rocas enormes encallándose seguramente en cualquier punto poco profundo o con raíces o simplemente se hundiese.
Esta teoría cae por su propio peso literalmente ya no solo con las balsas si no con que para trasportar hasta las balsas las rocas de las canteras por una jungla llena de obstáculos harían falta muchísimos hombres mas que los que tiene la isla y con ese método hubieran tardado casi cuatro veces mas de tiempo en edificarla sin contratiempos).
Leyenda local
El bosque de Salapwuk es en la isla un lugar místico que se cree lleno de un inimaginable poder, la leyenda cuenta que brujos de los bosques mediante magia negra movieron las rocas a ese lugar.
Otra leyenda dice que un enorme dragón que escupía fuego y volaba trasporto por levitación las rocas a Nan Madol.
Teoría extraterrestre
Propuesta por Erich von Dániken en “el mensaje de los dioses” es que los extraterrestres ayudaron a este pueblo a levantar su magnifica ciudad , esto podría encajar interpretando la leyenda del dragón como sin ir mas lejos un OVNI, pero aún así sigue siendo una teoría bastante floja.
Teoría de la civilización avanzada
Los constructores utilizaron un conocimiento ancestral de una civilización muy avanzada extinta llamada lemuria , esta ciudad solo seria el acceso visible a una ciudad que sale en gran parte de las leyendas de toda la zona conocida como Kanimeiso o Kahnihmweiso (ciudad de nadie) donde habitarían unos monarcas conocidos como los reyes del sol, el origen etimológico de Nan Madol podría dar cierta fuerza a esta Teoría.
Misterio 2
Lo primero es una obra única en casi todo el mundo y sobre todo en la micronesia donde no hay otra construcción semejante
esta construcción de canales aguanta el paso del tiempo y no se hunde como Venecia, ademas aguanta todo tipo de huracanes y eventos isleños del pacifico
En esa zona solo vivían antes de la construcción de Nan Madol unos pocos lugareños, el resto de la población de la isla estaba afincada por la costa norte de la isla, Nan Madol una vez construido solo tenia de población cerca de 1000 habitantes , así que se nos plantea la pregunta ¿donde vivían los constructores de la ciudad mientras se elaboraba?
Dado que todos vivían al norte muy lejos seria imposible que fueran y vinieran a las ruinas ya que hacia falta mucha gente para semejante obra y hubiera sido un transito continuo en la isla que retrasaría la construcción, otro factor es que si los trabajadores vivían en Nan Madol mientras la construían, no había terreno apto para albergar tanto trabajador noche y día por lo que o hizo falta una cantidad muy pequeña de gente o se empleo algún tipo de técnica o tecnología que necesitase de poca población para levantar semejante ciudad.
Tras esto nos planteamos…
¿Cómo administraron tal movimiento de población por toda la isla?
Si estuvieron viviendo en Nan Madol mientras la forjaban..
¿ Cómo lograron sobrevivir tantos trabajadores en una zona tan pequeña sin destruir su entorno ni dejar pruebas?
Y lo mas importante:
¿De dónde surgieron tantos trabajadores?, o en caso de ser al revés, ¿ Qué tecnología dio capacidad a pocos trabajadores de conseguir algo así?
Misterio 3
Por que escoger un punto con ninguna importancia estratégica, con unos recursos de difícil acceso rodeados de una jungla y en islas, existen algunas teorías
Estructuras de las ruinas
Podría deberse a cuestiones de defensa dado las murallas y que el terreno es impracticable, parece lo mas racional, aún así tiene secciones de defensa sin terminar algo sospechoso
El complejo no representa símbolos ni grabados algo raro para un centro religioso
El lugar esta lleno de túneles inexplorados
Otra teoría fue que la ciudad estaba destinada al control absoluto de los ciudadanos, al tenerlos congregados entre muros los lideres podrían controlar a la perfección e imponer su orden social cosa que con casas dispersas era mas difícil
Tanto como si fueron extraterrestres,humanos o lo que sea es un sitio muy muy extraño para edificar una muy muy extraña fortaleza
Palabras de Emanuelle Hubert
«En la zona de más difícil acceso de esta pequeña isla se alzan las ruinas impresionantes de una ciudad
megalítica. Unos bloques de basalto, perfectamente tallados, colocados al modo de los tablones en una
construcción de madera, forman murallas que alcanzan casi diez metros de altura. Un sistema de canales o
de acequias divide la ciudad misteriosa en islotes rodeados de murallas. Unas puertas abrían o cerraban
estos canales del lado del mar. Se había construido un dique para guarecer un puerto. La arquitectura de
Nan Matol no se parece a ninguna otra. Los micronesios actuales no habrían sido capaces de realizar este
tipo de construcción. Se ignora la fecha en que se edificó esta ciudad y la razón de que sus habitantes la
abandonaran repentinamente (algunas murallas no se concluyeron). También cabe preguntarse por qué fue
elegida Ponape, isla perdida, para construir una ciudad tan importante».
Misterio 4
Una de las grandes teorías de Nan Madol es que podría ser una ciudad mas antigua de lo pensado, que la datación en carbón podría ser de un fragmento muy posterior, siendo Nan Madol una de las ciudades no sumergidas prueba de la existencia de el gran continente de Lemuria o Mu
En Lemuria habitarían civilizaciones realmente antiguas y avanzadas y casualmente Nan Madol y la micronesia figuran en uno de los sitios donde pudo estar ubicado Lemuria, Nan Madol podría haber sido una de las grandes capitales de esa civilización
El científico James Churchward planteo esta teoría, sobre lemuria hablan por ejemplo el naturalista y filósofo alemán Ernst Haeckele incluso la poderosa y reconocida Madame Blavatski
T. H. Hoodmenciona lo siguiente:
«En Upolu hallé a una persona digna de crédito que me
comunicó que doce meses antes había estado en Nan Matol, en donde, paseando en un bote por las aguas
bajas, había visto allí las ruinas de una gran ciudad que yacía bajo el agua, con importantes edificios, calles
regulares y una plaza libre en el centro, sobre la que parecía haberse alzado un gran templo o un edificio
similar»
Herbert Rittlinger afirmaba que buceadores japoneses encontraron sarcófagos de platino ciudades hundidas metales preciosos y múltiples tesoros, no se ha investigado acerca de ello, no se sabe si es verdad, pero si que se ha extraído metal precioso procedente de esas costas por los japoneses lo cual es un dato significativo por no decir que los nativos así lo afirman.
Otras teorías:
Erich von Dániken mencionaba una segunda isla
«Una de las pequeñas islas que rodean a Ponape, y cuya superficie es de 0,44 km², es comparable a la Ciudad del Vaticano, se llama oficialmente Temuen, aunque, debido a las imponentes ruinas de Nan Madol en ella existentes, suele conocerse por este segundo nombre»
Dániken mencionaba que las construcciones parecían crecer sobre la isla, y que podría tratarse de un acceso a una instalación subterránea
martes, 28 de julio de 2015
El misterio de los ataúdes deslizantes
El 6 de julio de 1812 en las cercanías de la bahía de Oistin (Isla de Barbados), un grupo de enterradores se dirige al cementerio de Christ Chursh con el cuerpo difunto de la señora Dorcas Chase.
En el panteón familiar, una edificación sólida, construida con grandes bloques de coral unidos con cemento, se encuentran ya los ataúdes de Thomasina Goddard y Mary Anna María Chase, enterradas en 1807 y 1808 respectivamente. La pesada losa que cubre la tumba familiar, de 4 por 2 metros de superficie y semienterrada a la entrada del camposanto, es retirada con gran trabajo por el personal, debido a su considerable peso, y el ataúd es entrado posteriormente en su interior. Las tinieblas son cerradísimas allí dentro, y cuando los sepultureros encienden sus quinqués, se encuentran con una visión realmente aterradora. El ataúd de Mary Anna María había sido movido hacía un rincón y el de la señora Goddard, se encontraba ahora pegado contra la pared opuesta a la entrada. Los enterradores y familiares asistentes no dan crédito a sus ojos y la tumba es de nuevo cerrada con gran dificultad, no sin antes haber depositado en el suelo el ataúd de Dorcas Chase y puestos de nuevo en su sitio los otros dos.
El suceso conmovió a toda la familia y no comprendían cómo unos ataúdes, a la sazón revestidos de plomo, habían sido removidos en semejante lugar. En un intento por buscar culpables y racionalizar lo sucedido, se acuso a los esclavos negros de tal profanación. Se sabía que los negros habían asistido al entierro de la primera hermana Chase y que era poca la simpatía que tenían por el patriarca Thomas Chase, cuyo comportamiento cruel y tiránico había llevado al suicidio a su hija Dorcas. Sin embargo, los negros antillanos rechazaron la acusación y en su lugar mostraron miedo y respeto por lo que consideraban era obra de los espíritus. ¿Quién, entonces, era el responsable de tan macabra broma?. Nada de todo aquello tenía el menor sentido pues los ataúdes, aparte de ser removidos, no habían sufrido ningún deterioro ni faltaba pieza alguna que hiciera pensar en un robo. ¿Es posible que los negros se tomaran molestia tan grande para obtener unos resultados tan insignificantes? No es probable, y el suceso así quedó, hasta que un mes más tarde, el 9 de agosto de 1812, Thomas Chase murió también, siendo llevado su cuerpo al mismo panteón. En esta ocasión, los ataúdes seguían estando en su sitio, pero el 25 de septiembre de 1816, cuando la losa fue de nuevo levantada para enterrar a un niño llamado Samuel Brewster Ames, los ataúdes volvieron a encontrarse desordenados. Como en ocasiones anteriores, la culpa recayó otra vez sobre los negros, que retornaron en su insistencia de que ellos no habían sido.
El 17 de noviembre se creó una gran expectación en Oistin, cuando otro difunto fue trasladado desde el cementerio de St Philips al panteón familiar de los Chase. Una gran multitud se congregó en el lugar para observar los extraños movimientos de ataúdes. Cuando la bóveda fue abierta, todos los féretros habían sido cambiados de lugar. El de la señora Goddard, se hallaba deteriorado y roto por el desgaste y desplazado a la pared opuesta, y todos los demás sarcófagos, desperdigados en desorden por el suelo. Inútilmente se trató de descubrir algún indicio que explicara lo sucedido. Las paredes, el suelo y el techo, seguían estando en buen estado y no existía recodo alguno por el que pudieran pasar los posibles bromistas. Los ataúdes fueron reordenados, y la pesada losa fue vuelta a cimentar en su sitio.
La entrada al panteón de los Chase en el cementerio de Christ Church, que quedó vacío en 1820 tras los macabros acontecimientos.
Durante tres años, el panteón, que no había sido vuelto a abrir, fue objeto de la visita de los curiosos. Su fama llegó incluso a Europa y muchos fueron los que tomaron interés por ese misterioso cementerio de Barbados. El 17 de julio de 1819, Thomasina Clarke, murió, y su cuerpo fue trasladado al panteón. Para entonces, hasta el mismo gobernador de Barbados, el vizconde de Combermere, asistió al sepelio, acompañado por un centenar de observadores deseosos de encontrarse con el misterioso fenómeno. Y sus ansias quedaron satisfechas pues cuando los albañiles retiraron la losa, los ataúdes del interior se hallaban otra vez desordenados y desperdigados por todo el lugar. El registro que se hizo por los peones fue realmente exhaustivo, pero, como en ocasiones anteriores, no se encontró ningún indicio de profanación. Los féretros fueron entonces colocados en su sitio y se decidió recubrir el suelo entero de fina arena, para descubrir las huellas del posible culpable. Cuando la bóveda volvió a ser tapada, el vizconde de Combermere y dos funcionarios, marcaron el cemento con su sello, formando así una película infranqueable.
El 18 de abril de 1820, el panteón volvió a ser abierto. Hasta entonces el lugar no había sido utilizado, pero la expectación despertada en el público y el deseo del vizconde Combermere por comprobar si su experimento había dado resultado, hicieron que ese 18 de abril, se desvelara el misterio, a pesar de no haber ningún finado para ocupar un hueco en la sepultura. El vizconde Combermere, acompañado del Honorable Nathan Lucas, el secretario de gobernación, mayor J. Finch, el señor Rowland Cotton, el señor R. Bowcher Clark y el reverendo Thomas Orderson, se dirigieron al cementerio de Christ Church, con un grupo de asustados peones negros, dispuestos a levantar la losa.
El vizconde Combermere, Gobernador de Barbados, supervisó como se cerraba y sellaba el panteón el 17 de julio de 1819 tras enterrar a Thomasina. Cuando volvió nueve meses más tarde los ataúdes estaban de nuevo en total desorden y los sellos de la entrada intactos
El vizconde Combermere.
Todo estaba como lo habían dejado, es decir: el cemento estaba intacto y los sellos oficiales seguían en su lugar, sin haber sufrido ninguna perturbación. Con esto, todos pensaron que el interior se encontraría también en buen estado, pero cuando el cemento fue picado y la losa retirada a un lado, se sorprendieron al escuchar un extraño rozamiento surgiendo de la oscura bóveda. Uno de los ataúdes de plomo había sido arrojado contra la losa y al ser retirada esta por los albañiles negros, la sepultura había sido arrastrada con ella. Los cada vez más aterrorizados negros comprobaron que el ataúd de Mary Anna María, se encontraba ahora empotrado en la pared del fondo, y del tal manera, que incluso el muro había sufrido daños. Los demás féretros estaban diseminados por el suelo de forma caótica. El vizconde Combermere, no daba crédito a sus ojos. El exterior de la bóveda seguía estando tan sólido como siempre, por lo que nadie podía haberse colado dentro por algún resquicio, y la fina arena depositada en el pavimento interior, no presentaba muestras de huellas o de presencia humana. Si alguien había entrado allí, pensó el vizconde, desde luego no era de este mundo.
El honorable Nathan Lucas, dijo de la inspección que hizo del lugar:
«Examiné los muros, el arco y toda la bóveda: todo era igualmente antiguo; un albañil, en mi presencia, golpeó minuciosamente el suelo con un martillo: todo era sólido. Confieso que no puedo explicar los movimientos de esos ataúdes de plomo. Ciertamente, no se trata de ladrones, y en cuanto a broma pesada o truco, hubiese sido necesaria la participación de demasiada gente y el secreto hubiera sido descubierto; y en cuanto a que los negros hayan tenido algo que ver, su miedo supersticioso a los muertos y a todo lo que con ellos se relaciona, excluye cualquier idea de esa clase. Todo lo que sé es que ocurrió y que yo fui testigo del hecho.”»
Desde aquel día, los ataúdes no volvieron a dar motivos para el misterio, pues todos ellos fueron sacados de la bóveda y trasladados a otros lugares del cementerio. Jamás se llegó a saber qué ocasionó semejante suceso incongruente y nunca más se le volvió a dar publicidad. Una multitud de teorías surgieron en aquella época, tratando de solucionar el enigma pero ninguna era lo suficientemente sólida como para validarla. Se habló de pequeños seísmos, de negros vengativos, de bromistas recalcitrantes, pero todas fueron desechadas por falta de consistencia y de pruebas. El misterio continuó así, y aún hoy se sigue hablando en Barbados del misterio de los ataúdes deslizantes.
En la actualidad el panteón está vacío y puede ser visitado por los curiosos que desean rememorar aquel extraño incidente. Sin embargo, no es necesario trasladarse hasta allí para encontrarse con caprichosos ataúdes andarines. “Antiguas Historias Antillanas” fue un libro publicado por sir Algernon Aspinall. En él, el autor nos describe un suceso similar acaecido en Stanton (Suffolk, Inglaterra) en 1815. Como en Barbados, los ataúdes de Stanton habían sido movidos al menos en tres ocasiones, llegando incluso a ascender unas empinadas escaleras. En 1867, el señor F.C. Paley, de Gretford, en las cercanías de Stamford (Lincolnshire, Inglaterra), relataba un hecho similar sucedido en un panteón local y confirmado por varios testigos. Al igual que en los dos anteriores, los ataúdes fueron removidos repetidamente, quedando incluso alguno de ellos, apoyados verticalmente contra la pared. En 1844, en Arensburg, en la isla báltica de Oesel, ocurrió algo parecido en el panteón familiar de los Buxhoewen. En el transcurso de un misa por los funerales de un familiar, se dejó sentir en el interior de la bóveda privada, unos extraños ruidos que alertaron inmediatamente a los concurrentes. Los más atrevidos, abrieron el panteón y descubrieron boquiabiertos, cómo los féretros de sus difuntos se encontraban desperdigados por el suelo, sin orden alguno.
Con el tiempo, el presidente del tribunal eclesiástico local, el barón de Guldenstabbe, encabezó una investigación oficial y ordenó que la bóveda se abriera. Los ataúdes, pese a haber sido reordenados, y la puerta principal cerrada con llave, se encontraban de nuevo desordenados y dispuestos en difíciles posiciones.
Nathan Lucas dibujó la posición original de los ataúdes y posteriormente cómo fueron encontrados en abril de 1820.
El barón Guldenstabbe, lejos de atribuir el misterio a agentes sobrenaturales, ordenó que el suelo del panteón fuera picado y levantado, con la intención de encontrar algún pasadizo secreto por el cual pudieran haberse colado los bromistas o los profanadores de tumbas (profanadores inexistentes, pues jamás fue robado nada). No obstante, el resultado fue negativo, no encontrándose ningún resquicio sospechoso. La Bóveda fue de nuevo pavimentada, y como ocurriera en Barbados, su suelo recubierto, en esta ocasión, de ceniza, mucho más sensible a las huellas que la arena. Como en Christ Church, también aquí se imprimieron sellos ocultos en la losa, que se romperían en caso de que alguien la abriera secretamente; además, el barón dispuso que unos soldados vigilaran el lugar durante tres días y tres noches. Cumplido el plazo, el comité investigador se desplazó otra vez al cementerio. Los sellos secretos permanecían intactos, la ceniza desperdigada en el suelo, no presentaba señales de huellas, pero los ataúdes, de nuevo estaban desperdigados en el interior de la bóveda, estando algunos rotos o boca abajo. El comité de Arensburg y los Buxhoewden, rendidos ante la evidencia, no pudieron hacer otra cosa que trasladar los féretros a otro cementerio y dejar que la providencia explicara algún día el misterio; lo que nunca ocurrió.
El misterio de los ataúdes deslizantes, tanto en Barbados, como en Stanton, en Stamford o en Arensburg, sigue siendo un misterio insoluble. Muchos fueron los que intentaron dar una explicación plausible al fenómeno, sin que ninguna de ellas, como hemos indicado antes, resultara consistente. En cuanto a Barbados, se sabe que el lugar se encuentra rodeado por un cinturón sísmico que posiblemente fuera el causante del movimiento de los ataúdes, pero también se sabe que en esas fechas no se registró presencia sísmica en la zona y que, de haber sido así, todos los ataúdes del cementerio se hubiesen movido y no sólo los del panteón familiar de los Chase. Corrientes subterráneas e inundaciones, fueron otras de las teorías barajadas. Pero la bóveda de Oistin, estaba por encima del nivel del terreno y su estructura era estanca; lo mismo ocurría en Stanton, Stamford y Arensburg.
George Hunte, autor de “Barbados”, un libro en el que se trata del misterio de los ataúdes, ofreció una teoría que intentaba explicar el suceso: “El gas de unos cuerpos en descomposición, y no espíritus malignos, fue responsable de las violentas separaciones y del desorden que desbarató el trabajo de los enterradores”. Aunque esta hipótesis parecía, en parte, solucionar el problema, nadie se preguntó cómo era posible que unos simples gases de procedencia humana podían mover unos féretros recubiertos de pesado plomo, de los que cuatro hombres apenas eran capaces de mover.
El misterio siguió y seguirá, me temo, sin solución, para el resto de la vida. Todas las hipótesis vertidas en el asunto, con la intención de explicarlo, han fracasado irremediablemente. Sólo cabe, pues, buscar su origen en otro lugar quizás no tan humano. Ante enigmas como este, uno se siente tentado en pensar en influencias del Más Allá, o en una capacidad psíquica desconocida hasta el momento, capaces de mover objetos pesados y ocultos con la simple fuerza de la mente. Es posible que, por razones fuera de toda lógica, los asistentes a aquellos sepelios, utilizaran sin saberlo una capacidad mental extraordinaria e inconsciente, causantes de ese deslizamiento sin sentido de los ataúdes; esto, reforzado con la convicción, el miedo y el deseo de los que se agregaban para encontrarse con el fenómeno, pudo potenciar aún más el suceso, hasta que, simplemente, se suprimía trasladando los féretros a otros lugares, acabando así con la tentación involuntaria de los eventuales psíquicos. Sin embargo esto no deja de ser una teoría más, tan válida o inválida como las anteriores, que en ningún caso clarifica contundentemente el suceso. El misterio de los ataúdes deslizantes, es, y seguirá siendo, un asunto para los hechos insólitos, y patrimonio del acervo popular.
Fuente: MundoParanormal.com
domingo, 26 de julio de 2015
El templo de las inscripciones y el astronauta de Palenque
El Templo de las Inscripciones se encuentra en la ciudad Maya de PALENQUE, en Chiapas. Su construcción data del año 675 d.c. Fue K’inich Hanab Pakal, conocido como Pakal II quien gobernó entre 615 y 683 d. C (año de su muerte) en esta ciudad. El Templo de las Inscripciones a parte de ser la edificación mas alta de la antigua civilización Maya cuenta con varios misterios que hoy en día siguen sin respuesta
En 1949 el arqueólogo francés nacionalizado mexicano Alberto Ruz quiso saber si en este enclave se construyó sobre los restos de una civilización anterior, y fue al Templo de las Inscripciones, llamado así porque a los dos lados de la entrada central de la segunda sala del templo, en la pared del fondo, hay 620 inscripciones esculpidas en la piedra.
Se dio cuenta de que una de las losas de piedra que había en el interior del templo tenía doce agujeros dispuestos simétricamente que permitían su desplazamiento.
Movieron la piedra y descubrieron un pasadizo descendiente en parte obstruido por centenares de rocas
En mayo el año 1952 después de haber sacado 400 toneladas de escombros se descubrieron una cámara con los restos de seis adolescentes teñidos de color rojo sacrificados que pertenecían a la nobleza Maya, cinco varones y una hembra
Al fondo de esa cámara se encontraba una losa triangular que el 15 de junio de 1952 fue desplazada y dio acceso a una nueva habitación rectangular de 9×4 y siete metros de altura donde se encontraba la tumba de Pakal
Aquí viene uno de los grandes misterios. La enorme losa que cubre el sarcófago de Pakal pesacinco toneladas y el sarcófago quince toneladas. Sin embargo están colocados en un lugar más estrecho que estas losas.
La tumba se encuentra justo en el centro de la pirámide. Las pruebas arquitectónicas demuestran que ninguna parte del templo fue fracturado para construir este sepulcro. ¿Cómo pudieron introducir estas losas en el interior?
Estructura
La única posible explicación seria que empezaran primero construyendo el sepulcro y posteriormente se levantara el templo, pero esto sería muy complicado debido al pasadizo en escalera que tiene el templo.
Escultura realizada en estuco de la cabeza de Pakal que lo representa a la edad de treinta años. Fue encontrada bajo su sarcófago.
Hasta ese momento los arqueólogos afirmaban que las pirámides Mayas a diferencia de las de Egipto no contenían restos funerarios.
Máscara de Jade encontrada con los restos de Pakal
Restos de PAKAL
EL ASTRONAUTA DE PALENQUE
El misterio no es lo que contenía la tumba de este Rey Maya, el misterio viene con la losa de cinco mil toneladas que la cubría, ya que tenía unas inscripciones en bajo relieve que parecía que representaban al Rey que estaba oculto debajo.
En la representación se puede ver a un hombre pilotando lo que parece ser una especie de artefacto. Un vehículo que recuerda a de los cohetes espaciales. Hay muchos detalles que contribuyen a a esta teoría, además de su postura.
La postura de sus manos parecen estar manejando unos controles
La cabeza descansa en un soporte, como corresponde a alguien que tiene que sufrir fuertes aceleraciones, además parece que lleva una especie de respirador o un micrófono a la altura de la boca
El rostro está orientado con la mirada atenta a lo que sería la proa del vehículo
La proa de la nave tiene representada el Quetzal, que es el símbolo de lo cósmico.
En la parte trasera de la nave está el mascarón solar, que representa energía. Y detrás un chorro de llamas
Representaciones
Otro caso de antiguos astronautas todavía por resolver.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
